Destino

El legendario Puerto de Acapulco constantemente se renueva y añade atractivos turísticos a su oferta para mantenerse como uno de los destinos preferidos tanto de mexicano como de extranjeros. 

Y es que, si bien es cierto que su vida nocturna le ha dado gran fama, también es un lugar para vivirse de día, tanto por sus playas como por sus sitios culturales.

Ejemplo de ello es el fuerte de San Diego que alberga un museo.

Esta construcción fue edificada en el siglo XVII por orden del marqués de Guadalcázar, en pleno auge comercial de la Nao de China que enlazaba a España con el Lejano Oriente, teniendo a Acapulco como punto intermedio de la ruta.

En 1776 el fuerte sufrió serios daños por causa de un terremoto, por lo que hubo que reconstruirlo y, de paso, se le convirtió en una plaza de armas en forma de pentágono, misma que José María Morelos y Pavón utilizó durante la guerra de Independencia.

Para darle una utilidad mayor, aparte de ser un monumento importante, desde hace 13 años fue convertido en museo, donde se exponen piezas y reliquias históricas del estado de Guerrero y de otras partes del mundo: desde piezas arqueológicas, hasta artículos religiosos y otros objetos, como joyas y sedas, que fueron propiedad de piratas.

También se muestran cañones y el tipo de cocina que se utilizaba durante la Colonia a principios del siglo XIX.

Otro museo importante en este puerto del estado de Guerrero, es el de La Máscara, que apenas tiene tres años de existencia.

Ahí se exhiben alrededor de 800 máscaras de diversas épocas, donde se incluyen caretas de deidades, religiosas y culturales, además de las que se usan para las danzas autóctonas. Estos dos museos están localizados cerca de la playa Dominguillo donde, si el ocaso sorprende al turista, puede aprovecharlo y disfrutar de una espectacular puesta de sol en el malecón o en la terraza del famoso bar del hotel Los Flamingos, que guarda su diseño original desde que fue construido en la década de los 50 del siglo pasado.

Y por supuesto que Acapulco también es para vivirse de noche. Su variedad de discotecas y bares se compone de una gama casi interminable con todo tipo de opciones. Si el visitante busca algo exclusivo, puede ir al Palladium o al Siboney, ambos ubicados en El Guitarrón, un fraccionamiento vecino del hotel Las Brisas, camino al aeropuerto.

Pero si se prefiere algo más variado y compartir con toda clase de personajes, puede dirigirse al Andrómeda o al Disco Beach, que se encuentran sobre la costera Miguel Alemán, donde mientras se disfruta de la música se puede beber una copa en plena playa.

Además, las aventuras fuertes también se encuentran en Acapulco.

Lo mismo se puede hacer un recorrido en el Shotover Jet, una lancha de alta velocidad que recorre 14 kilómetros del río Papagayo; que descender rápidos de ríos o practicar rappel.

Acapulco es el centro turístico de playa más grande y deslumbrante de México. Ofrece más variedad, más emoción, más diversión, más sabor mexicano, más que ver, que en cualquier centro turístico del país. Acapulco tiene una magia especial, difícil de olvidar. Los visitantes y residentes permanecen fascinados por su increíble belleza y el hechizo hipnótico de su encanto. Disfrútelo en su Luna de Miel, con su familia, con sus amigos o en su convención, Acapulco y más que una playa. Este es destino turístico privilegiado por la naturaleza en forma abundante. Presenta su frente al océano Pacífico con dos espléndidas bahías, poseedoras de ensenadas naturales, escarpados acantilados y hermosas y variadas playas. Escenario de todas las actividades imaginables, tanto culturales como recreativas, sociales, deportivas, financieras y artísticas. Acapulco denominado como "La Ribera de las Américas" y "La Perla del Pacífico", le brinda la más cálida bienvenida. Durante todo el año Acapulco cuenta con un clima cálido, con temperaturas que oscilan entre los 28ºC y los 32ºC aproximadamente.